En informática, una extensión de archivo o extensión de fichero, es una cadena de caracteres anexada al nombre de un archivo, usualmente precedida por un punto. Su función principal es diferenciar el contenido del archivo de modo que el sistema operativo
disponga el procedimiento necesario para ejecutarlo o interpretarlo,
sin embargo, la extensión es solamente parte del nombre del archivo y no
representa ningún tipo de obligación respecto a su contenido.
Algunos sistemas operativos, especialmente los herederos de DOS como Windows, utilizan las extensiones de archivo para reconocer su formato, incluyendo el de archivos ejecutables. Otros sistemas operativos, como los basados en Unix, utilizan las extensiones de archivo por simple convención, no necesariamente utilizándolas para determinar su tipo.
Siendo las extensiones de archivo legado del sistema DOS, muchas de sus actuales características fueron heredadas por limitaciones en dicho sistema. Los antiguos sistemas DOS
limitaban la cantidad de caracteres de la extensión de archivo a tres,
por lo que muchas extensiones convencionales poseen esa cantidad de
caracteres. Además, los nombres de archivo en sistemas DOS
son insensibles a las mayúsculas y minúsculas, por lo que la mayoría de
las extensiones de archivo pueden ser escritos indiferentemente en
minúsculas como en mayúsculas o una combinación de ambas.
Un mismo nombre básico puede, por la extensión, contener archivos de distinto propósito. Como en este ejemplo de DOS:
En todos estos casos las extensiones diferencian los nombres de los
archivos a la vez que los identifican ante las aplicaciones que pueden
manejarlos
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